Historia de las lenguas del antiguo obispado de Trujillo

Esta investigación busca rememorar las antiguas lenguas que se hablaron en las actuales regiones de La Libertad, Lambayeque, Piura, Cajamarca, San Martín y Amazonas a partir de datos e información que han podido llegar a nuestras manos.

El libro posee cinco capítulos. El primero presenta las fuentes de estudio y detalla la metodología, en la que se pondera el valor de los documentos que servirán de insumo para la narración histórica y la descripción lingüística. A su vez, se comentan las particularidades
historiográficas de las lenguas norperuanas. El documento más importante para investigar las lenguas del obispado de Trujillo, creado en 1609 y que le restó territorios al obispado de Quito y Lima, es el Plan de 43 voces castellanas traducidas a las ocho lenguas que hablan los indios de la costa, sierra y montañas del obispado de Trujillo, de Martínez Compañón, obispo de la diócesis de Trujillo en el siglo XVIII.

Los capítulos segundo, tercero y cuarto están destinados a las lenguas dispuestas en la tradicional división geográfica de costa, sierra y selva. El segundo capítulo se dedica a la costa norperuana, en la que se presentarán cinco idiomas, a saber, el tallán, la lengua de Sechura o sec, la lengua de Olmos, el mochica o yunga, que es la variedad lingüística de la que mayor cantidad y calidad de materiales se posee, y la lengua pescadora o quingnam. El capítulo tercero corresponde a la sierra y en él se trata sobre el quechua y el culli. El quechua es, probablemente, la lengua indígena más conocida del Perú y el culli sí es un misterio para buena parte de los peruanos, aunque se han obtenido importantes noticias sobre este idioma en los últimos años. El cuarto capítulo ha sido dedicado a dos lenguas de la selva: el cholón y el hivito, de las que los misioneros han ido enriqueciendo las noticias.

El quinto capítulo establece una bisagra con respecto al presente. Examina voces mochicas que hayan quedado en el español peruano o regional del norte. El capítulo se divide en dos secciones: una para palabras usadas en la actualidad y otra para explicar la leyenda de Naimlap —mito fundacional del pueblo mochica—, en la que los nombres de personajes y lugares del día a día reciben la interpretación que merecen, otorgándole sentido al entorno en el que palpita la vida de la Macrorregión Norte del Perú.